Experiencia maravillosa. Douglas, el instructor, es muy amable. Espera a que te acostumbras a estar en vuelo y te ofrece hacer maniobras. Que por cierto las maniobras son geniales, marean un poco así que tened cuidado con eso. Además, algo que me ha gustado mucho, es que puedes pagar antes o después del vuelo, nunca por Internet. Y eso lo he apreciado mucho, porque si por algún caso no puedes ir el día acordado no pierdes ni el vuelo ni el dinero. Muchas gracias por esta gran experiencia, sin duda repetiré! :)