Carísimo, un puñadito miniatura de papas criollas casi 5USD. Tres jugos desabridos y las papas 43.000 pesos. Para no volver.
El restaurante está muy bien atendido, la decoración es maravillosa, cuentan con objetos de montañismo muy interesantes puesto que sus propietarios tuvieron experiencia de escalar a lugares como el Everest, tienen también una antorcha olímpica y de temas de hinduismo. La chimenea es deliciosa y la atención con los niños es fenomenal.
El lugar es muy agradable, permite entrada de perritos, no hay muchas opciones ya que tienen o dos opciones de pizza o menú del día, la pizza estaba muy rica aunque me ubiera gustado que pasaran orégano o peperon chino y que la masa fuera más crocante, el plato del día está muy rico era un arroz oriental, pero la entrada del menú del día estaba terrible, la papa con salsa estaba súper frío, no lo pudimos comer.
Después de que cambio de dueños nada que ver