Es la primera vez que venimos y no podemos estar más contentos y satisfechos! El local precioso, la comida una maravilla y el servicio impecable y cercano. Especial mención a Kevin, que nos atendió y nos hizo sentir como en casa, explicándonos los platos y recomendando lo mejor de la carta! Volveremos sin duda!
Hoy hemos comido en Lluvia y, aunque no era nuestra primera vez —hemos ido en varias ocasiones—, casi nunca paramos a valorar la experiencia con calma.
Esta vez sí merece la pena hacerlo.
La comida mantiene una línea cuidada y coherente, con sabores bien trabajados y una sensación de cocina hecha con mimo. Todo estaba correcto, bien presentado y con equilibrio, sin excesos ni pretensiones innecesarias.
Pero si hay algo que merece una mención especial es el arroz con leche.
Nuestra hija está literalmente enamorada de él. No es solo un postre: es de esos platos que dejan recuerdo, que generan vínculo y hacen que un sitio forme parte de la memoria familiar. Y eso, en restauración, no es menor.
El ambiente es agradable y tranquilo, ideal para disfrutar sin prisas, y el trato resulta cercano sin ser invasivo, algo que se agradece.
En conjunto, Lluvia es un lugar al que volvemos porque cumple y porque transmite cuidado en los detalles. Hoy, además, nos vamos con una sonrisa extra gracias a un postre que ya forma parte de nuestras pequeñas tradiciones.
Sin duda, seguiremos volviendo.